No quiero llorar, no quiero que nada me toque, que nada me mueva, que nada me saque de esta anestesia.
Y así vivo los días sin sentir nada, con ganas de decirle a mis viejos que no estaba
sintiendo esa presencia que antes me colmaba. Tengo ganas de salir corriendo, pero como dice la canción :
también tengo miedo de llorar la primera lágrima, por temor a no poder parar después.
Lo único que puedo hacer es sentarme a esperar....
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada